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Los ciudadanos andaluces recibirán una factura informativa en la que se detallará el coste real de la atención prestada en sus centros sanitarios. Es la noticia de la que ha informado la Consejera de Salud, María Jesús Montero, que se pondrá en marcha el lunes 25 de octubre en el Hospital Costa del Sol de Marbella (Málaga) y se implantará de forma progresiva hasta cubrir, a finales de 2011, toda la red hospitalaria y de Atención Primaria.

María Jesús Montero ha subrayado que se trata de un documento que se entregará a los ciudadanos a título “meramente informativo”, en un ejercicio de “responsabilidad” de la Administración sanitaria para garantizar a los andaluces el derecho a conocer en qué se invierten sus impuestos. Según la propia Consejería, a diferencia de otras comunidades autónomas, la factura andaluza ofrecerá el precio real de cada procedimiento médico, quirúrgico o diagnóstico, y no una aproximación o coste medio del servicio.

El proyecto de este documento informativo tiene como principal objetivo que los ciudadanos puedan conocer con mayor rigor y transparencia la inversión que realiza la Junta en sanidad pública, que actualmente representa un tercio del presupuesto total de la comunidad autónoma, enmarcándose en la política de “Gobierno abierto” dirigida a informar a la ciudadanía sobre la gestión del dinero público y su propia responsabilidad en la utilización racional de los recursos. Actualmente, la mayor parte de los usuarios desconoce el coste de los servicios prestados por un sistema cuyo carácter gratuito no implica que no les suponga un gasto, ya que se financia a través de sus impuestos.

El cálculo de la factura informativa se realizará atendiendo a variables que van desde los costes directamente imputables a los procedimientos sanitarios, como los de personal o material fungible, a los indirectos pero necesarios para el sostenimiento de la red asistencial, como los relativos a limpieza, seguridad, administración, cocina o pruebas diagnósticas complementarias. Para ello, la Consejería de Salud utilizará su sistema de contabilidad analítica que permite un cálculo real del gasto en relación con los diferentes costes de cada procedimiento, cada centro y cada circunstancia.

María Jesús Montero ha valorado que el modelo de factura informativa suponga una “aproximación real” al coste que supone la atención en cada centro, ya que existe una “variabilidad significativa” atendiendo a cuestiones como el número de procedimientos que se realizan, el personal disponible o los costes directos o indirectos que conllevan. Ello permitirá también avanzar en una “cultura de la eficiencia comparada” por centros y servicios, ha añadido la consejera, que ha matizado que la medida hará posible conocer las diferencias entre los costes que suponen en cada uno.

Dada su complejidad, la implantación del modelo se realizará de manera escalonada hasta completar toda la red sanitaria a finales de 2011 con los 40 procedimientos más frecuentes, con lo que se cubrirá el 50% de la actividad asistencial. Con este desarrollo paulatino se pretende que el proyecto no suponga un esfuerzo extra para los profesionales ni un coste económico que dificulte su puesta en marcha.

Primera fase

De este modo, y en relación al primer centro en la que se implantará, la factura informativa reflejará que una intervención de cataratas en el Hospital Costa del Sol de Marbella supone un gasto de 1.399 euros; una operación de hernia, 1.147 euros, y una de vesícula, 1.470. En cuanto a las pruebas diagnósticas, el coste de una gastroscopia en el centro hospitalario marbellí es de 64,92 euros; el de una colonoscopia, 202,13; el de una ergometría, 121,72, y el de una ecocardiografía 100,32.

En este primer pilotaje, está previsto que se emitan diariamente 60 documentos, que se ampliarán al resto de servicios del hospital de forma progresiva y escalonada. Tras su desarrollo en Marbella, el proyecto proseguirá en los hospitales de Pozoblanco, Jerez de la Frontera y Antequera. Aproximadamente dos meses después de la implantación en estos centros se realizará una encuesta telefónica a la población usuaria, además de talleres de evaluación dirigidos a los profesionales.

Posteriormente, la estrategia se extenderá a las prestaciones hospitalarias de oxigenoterapia, ortoprótesis y diálisis, así como a las consultas de Atención Primaria y a las farmacias y ortopedias. El desarrollo de esta última aplicación no hospitalaria se realizará a lo largo de 2011, y consistirá en la comunicación a final de año de toda la actividad requerida por el ciudadano en atención primaria, médicos de familia, pediatras y enfermería comunitaria, además del coste farmacéutico total con indicación del gasto abonado por el usuario y del correspondiente al sistema sanitario.

Finalmente, la factura informativa incluirá también el coste que para el sistema sanitario público suponen incidencias como que los usuarios no se presenten a las consultas e intervenciones quirúrgicas programadas sin haber anulado previamente las citas.

La información del documento se entregará únicamente a los usuarios del sistema sanitario público de Andalucía y en ningún caso se trasladará a personas con otro tipo de aseguramiento pero que hacen uso de los sistemas públicos de salud, ni a personas afectadas por accidentes de tráfico o extranjeros.

FUENTE: Junta de Andalucía

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A final de septiembre se presentó un estudio que evalúa la calidad de los sistemas sanitarios europeos (33 países). En este ranking, elaborado por Health Consumer Powerhouse, España ocupa el puesto 21 (el peor puesto de Europa Occidental, excepto Portugal). Entre las categorías en las que el Sistema Nacional de Salud (SNS) se llevaría las peores notas están el acceso, las demoras, los derechos del paciente, la calidad de sus servicios online,  y su sistema de información ‘E-health’.

El informe ha generado polémica… porque la nota es un suspenso:
– El Ministerio de Sanidad español ha echado por tierra la credibilidad del mismo, entre otras cosas porque no incluye entre sus indicadores ni la universalidad en la protección de la salud ni el pago o copago de los servicios sanitarios. Por el contrario, considera como indicadores de calidad el acceso directo a los médicos especialistas o la asistencia sanitaria privada
– La Organización Médica Colegial despacha el tema rápidamente: “tras el estudio detallado del mismo, ha quedado demostrado que sus conclusiones no han sido muy acertadas”.  El estudio detallado al que se refieren es este informe de José R. Repullo, Jefe Dpto. Planificación y Economía de la Salud, del Instituto de Salud Carlos III.
– La Federación de Asociaciones para la Defensa de la Sanidad Pública realiza algunas puntualizaciones, aunque admitiendo parcialmente las críticas a las demoras.

Sin embargo, creo que sería mejor tener en cuenta alguna vez lo que el consumidor (el paciente) dice:

Acceso. Las opiniones de las Organizaciones de Consumidores se desvían significativamente de las “estadísticas oficiales” en cuanto a la posibilidad de acceso por los pacientes a sus propios datos. El acceso de los pacientes a su propia información clínica es  un derecho reconocido en España nada menos que por cuatro leyes”: la Ley General de Sanidad de 1986; la Ley de Autonomía del Paciente de 2002; la Ley de Cohesión y Calidad del SNS de 2003; y la Ley Orgánica de Protección de Datos de Carácter Personal, de 1999. Pero los pacientes no parecen estar muy contentos.

Demoras. El informe recoge si es menor de 90 días para operaciones no graves (según los últimos datos de Sanidad, son 68). El director del estudio, Arne Björnberg, matiza: “cuando no te sientes bien, una semana puede parecerte demasiado”.

Derechos de los pacientes.  Björnberg ha explicado que en los apartados como los derechos de los pacientes, los resultados se han obtenido mediante una encuesta por Internet en la que han participado “más de 70 asociaciones”, y que éstas han dado “la peor puntuación de Europa” a la categoría en la que se les pregunta por la facilidad para obtener la propia historia clínica.

Servicios sanitarios on-line y e-health. ¿Extraña que los pacientes valoren mal este aspecto?

Si el centro del Sistema es el paciente (o usuario o consumidor o ciudadano o cliente, que más da) habrá que asumir que el paciente juzgue y evalue la atención que recibe.  Algunos “pacientes ciudadanos” pensamos que para llegar a ser un actor en el sistema en la práctica, no en la teoría, necesitamos acceder al conocimiento para comparar políticas de salud, servicios prestados y calidad de la atención. El paso inicial hacia el “empoderamiento” de los pacientes sería aumentando la información a la que tiene acceso. Un paciente bien informado puede participar y decidir activamente sobre su atención médica. Si ni siquiera puede acceder a su historia clínica…

Tras asistir a un debate sobre lo que debería ofrecer una web de un hospital público, busqué en Google y me ofreció este artículo sobre lo que pueden hacer los editores centrados en el producto (en este caso el libro) en un mundo centrado en las comunidades en red. Estas son algunas ideas que entresaco del citado artículo:

“Unas cuantas premisas fundamentales que vamos a abordar antes que nada:

– La primera es que Las Cosas Van a Cambiar, y no creo que haya mucho desacuerdo en esto, así que podemos pasar al hecho de que Es Necesario tener una imagen del futuro para adaptarse al cambio. Es necesario tener una imagen del futuro para saber qué hay que hacer en el presente.

– La segunda es que aparecen cosas nuevas, y no tienen ustedes la posibilidad de sentarse entre bastidores y observar cómo funcionan las cosas y analizarlas. Tienen que ser oportunistas, tienen que ver qué oportunidades existen y tienen que probar cosas nuevas todo el tiempo, y todo esto tienen que hacerlo dentro de algún marco de trabajo, dentro de alguna comprensión del futuro porque sabemos que hay tantas cosas nuevas en marcha que apenas podemos recordar todas las de hace quince días, y mucho menos probarlas todas. En 1989 la World Wide Web aún estaba por inventar, pero podía uno conectarse. Con Prodigy. Por módem. Y ahora, 20 años después, llevas Internet en el bolsillo. ¡Las cosas han cambiado mucho en 20 años!”

“¿Qué puede ocurrirle a la industria […] en los próximos 20 años? Todo esto es pura imaginación. Me lo invento por completo, pero es que tienen que hacerlo así porque no se puede conducir mirando el retrovisor, hay que pensar en cómo van a cambiar las cosas:

– Lo primero que va a ocurrir, o aquello hacia lo que estamos evolucionando, lo que va a ser en 20 años, es que de hecho no tendremos discos duros.

– Lo que eso significa es que todos somos licenciadores y licenciatarios. Cuando llegue el día en que ya no tenga un disco duro en el ordenador y lo que acaba de escribir lo guarde en la nube, tendrá que licenciarlo. Tendrá que decir “Esto puedo utilizarlo yo y nadie más” o “Esto puedo utilizarlo yo y también mi ayudante” o “Cualquiera que pague 100 dólares puede utilizarlo”. Así que, en cierto sentido, tendrá que fijar unas condiciones de licencia para todo lo que guarde. Habrá condiciones predeterminadas, no tendrá que rellenar un formulario cada vez que guarde algo, pero en la práctica será así. ¿Dónde está ocurriendo esto ya? En Scribd. Ahora mismo. La gente pone documentos ahí y les adjudica la licencia que considera adecuada para ese documento.

Todo está en la nube. Así que vamos a tener una nube en la red y accederemos a ese material a través de pantallas y dispositivos, que serán la misma cosa. Una pantalla es un dispositivo que te lleva a la nube y te permite leer. Y tendremos todo tipo de pantallas.

– De conteNido a conteXto

Todos nosotros estamos en el negocio de los contenidos y tendremos que pasar al negocio del contexto. En el futuro, será más importante tener un “público” (eyeballs) que tener una propiedad intelectual, porque el valor se mueve hacia lo escaso. Esto es inmutable, no se puede cambiar. La creación y la distribución de contenidos ya no son escasas; cualquiera puede hacerlo. La distribución no es un factor. Ahora mismo puedo escribir algo en mi ordenador, subirlo a mi web y ya está distribuido. Cualquier persona del mundo con acceso a la red puede obtenerlo. El problema es: ¿cómo van a saber que existe? Este es el problema. La comercialización, el márketing, es el problema.

–xx–

Estas reflexiones tal vez no sean completamente aplicables al sector sanitario público, dada la confidencialidad de la información que se maneja, pero ¿es que alguien se lo ha planteado al menos? ¿qué imagen se tiene del hospital (de la atencion sanitaria) del futuro? ¿Qué posibilidades ofrece un mundo en red para este sector?

Imagen de: http://www.informatics.indiana.edu/fil/Net/
Web topology simulated according to growth model in F. Menczer, PNAS 101:5261, 2004. Visualization by Mark Meiss.

En febrero hablaba de la apuesta por SNOMED (Systematized Nomenclature of Medicine-Clinical Terms). En la página del Ministerio de Sanidad aparece ya como novedad en este enlace.

Informa la web del ministerio que “Snomed CT es la terminología clínica de referencia seleccionada para la Historia Clínica Digital del Sistema Nacional de Salud (HCDSNS), lo que supone un primer paso hacia la interoperabilidad semántica de la HCDSNS.”

“Snomed CT es un vocabulario normalizado que permitirá la representación del contenido de los documentos clínicos para su interpretación automática e inequívoca entre sistemas distintos de forma precisa y en diferentes idiomas, facilitando el acceso a la información relevante para la toma de decisiones clínicas: los profesionales puedan interpretar el contenido de los datos de salud de un ciudadano independientemente de su lugar de origen y de la lengua en la que sus datos se encuentren.”

El Ministerio de Sanidad y Política Social en el organismo que oficialmente puede distribuir Snomed CT, junto con las ediciones y extensiones españolas que se desarrollen, tanto a organizaciones públicas como privadas, dentro de nuestro territorio nacional.

Publicaciones y guías

Autor: R.Bravo
El Dr. Beltrán, médico de familia del centro de Salud “Conocimiento integrado”, se dispone a comenzar su jornada de trabajo. Mientras enciende su ordenador, dirige su mirada a su vacía mesa de trabajo que sólo alberga un teclado inalámbrico de reducidas proporciones y un ratón aún más pequeño. Una vez que la pantalla empieza a parpadear recibe el aviso de que tiene nuevos mensajes de correo electrónico en su buzón.
El primero de ellos es de la gerencia de su área que le informa de los cambios de horarios en las consultas de especialistas a los que suele derivar a sus pacientes, le echa un vistazo rápido y no le presta mayor atención, sabedor que esta información está actualizada en la página Web de la Intranet de su institución junto a otra información útil, como los tiempos de espera para conseguir cita y los teléfonos y correos electrónicos de los especialistas con los que suele mantener una fluida relación.

El segundo mensaje es de su bibliotecario. Como todos los lunes, le informa de los artículos interesantes y de interés clínico que se han publicado en la semana anterior en las revistas más importantes de su especialidad; el conciso resumen le permite leerlo rápidamente, y sabe que, en caso de que uno de los artículos le interese, puede acceder a un resumen más amplio o incluso al texto completo con sólo apretar un botón. Está contento con este servicio y más con la última novedad: la Unidad de Epidemiología Clínica del hospital ofrece evaluaciones críticas resumidas de los artículos más importantes y de aquellos que son solicitados por un número suficiente de clínicos. Le encanta porque, aunque es consciente de su importancia, a él estos aspectos metodológicos siempre le sonaron un poco a chino.
El tercer mensaje es del laboratorio. Le informa del resultado del hemograma y la prueba de Paul-Bunnell en un joven con adenopatías que el Dr. Beltrán vio el día anterior. Normalmente, los resultados se envían directamente por la red y se integran en el historial de cada paciente, pero en este caso el Dr. Beltrán había indicado que además se lo comunicaran directamente. Estaba preocupado. El chaval llevaba más de veinte días con adenopatías de gran tamaño, no tenía fiebre, ni faringitis, y el pensamiento de una enfermedad más grave había pasado por su cabeza, mientras lo auscultaba. Estuvo tentado de pedir una batería de pruebas complementarias, pero tras escribir los síntomas y signos del muchacho y apretar el botón de ayuda diagnóstica su ordenador le sugirió que lo hiciera de forma escalonada comenzando con un hemograma simple y serología para el virus de Epstein Barr. Esta recomendación se apoyaba en un texto sacado de una de sus fuentes favoritas de información y se complementaba con enlaces a artículos de revisión clínica sobre el tema. En la misma pantalla aparecía el número de casos que se habían diagnosticado en su área sanitaria, incluyendo las características clínicas porcentuales de estos casos. En ese momento, fue cuando pensó que merecía la pena el trabajo de codificar cada actuación que llevaba a cabo en su consulta. Tras leer el mensaje se dispuso a escribir un correo electrónico a la madre del joven, donde le relataba los resultados del análisis, le tranquilizaba sobre el problema y le adjuntaba un archivo con información para pacientes sobre la mononucleosis infecciosa, citándole para revisión días más tarde.

Ya habían pasado unos diez minutos y el primer paciente del Dr. Beltrán esperaba en la puerta. Era un diabético conocido que minutos antes aguantaba pacientemente el interrogatorio a que la enfermera le estaba sometiendo como parte de su revisión semestral. Con un cuestionario estructurado de preguntas y actuaciones, la enfermera realizaba su trabajo de forma amable pero rigurosa. Sabía que el paciente no estaba cumpliendo con el tratamiento prescrito; al menos, no recogía las recetas suficientes para cumplirlo como estaba establecido. Además, el peso no bajaba. La enfermera del Dr. Beltrán decidió repasar qué actuaciones podría llevar acabo para solventar este problema. Para ello, no tenía más que buscar en la base de datos de efectividad clínica en enfermería que estaba disponible en Internet. Aunque llevaba algo de tiempo no le importaba, ya que el paciente debía ver también al doctor. El programa le había indicado la necesidad de una derivación al médico cuando se recogieron cifras tensionales por encima de las esperadas en un paciente diabético en dos ocasiones consecutivas.

Para el Dr. Beltrán no está claro si tenía que iniciar tratamiento y qué tratamiento es el más indicado, por lo que decide consultar la guías automatizadas sobre hipertensión. No dispone de mucho tiempo y por eso aprecia el mensaje breve y rotundo que le aparecía en su pantalla: “Todos los diabéticos con cifras tensionales por encima de …/… deben ser controlados. El tratamiento recomendado es un IECA – Nivel de evidencia II”.

Una vez que observa la información de las posibles interacciones con la medicación actual, alergias o efectos indeseables previos y cuál de las alternativas entre las diferentes marcas y tipos de IECA es más costo-efectiva, el Dr Beltrán extiende la receta que lleva incorporada información específica sobre la administración del medicamento, despide a su paciente y piensa que hoy será un largo día.

–0O0–

Leer el artículo completo en el siguiente enlace:
R. Bravo. La gestión del conocimiento en Medicina: a la búsqueda de la información perdida [Knowledge management in medicine: in search of lost information]. Anales del Sistema Sanitario de Navarra, editada por el Departamento de Salud del Gobierno de Navarra, vol 25 no. 3 sep-dic 2003 pp255-272.

En un hospital cada paciente recibe, individualmente, en función de su estado particular y del tipo de proceso terapéutico seguido durante su estancia, una cierta cantidad de prestaciones. Para hallar el output de la función médica, o sea, el producto hospitalario, habrá que considerar que el hospital trata una variedad de casos correspondientes a diferentes niveles de complejidad. Es decir, hay que tener en cuenta las proporciones relativas de los diferentes tipos de casos tratados, la casuística hospitalaria, o en terminología anglosajona, el “case mix” del hospital (la mezcla de casos). Pero hay muchas formas de clasificar pacientes, lo que origina distintos Sistemas de Clasificación de Pacientes (SCP):

S.C.P. Objetivo
CIE-9-MC Revisar el uso de recursos.
Disease Staging (DS) Calidad. Iso-gravedad.
Severity Index (SI) Calidad. Iso-severidad.
APACHE Iso-severidad. Pronóstico en UCIs.
PMC Iso-consumo de recursos.
GRD Iso-consumo de recursos.

El Sistema GRD es un Sistema de Clasificación de pacientes, o mejor dicho, de episodios de hospitalización, con definiciones clínicamente reconocibles y en la que los pacientes de cada clase se espera que consuman una cantidad similar de recursos, como resultado de unos cuidados hospitalarios parecidos. Para realizar la agrupación se utiliza el Conjunto Mínimo Básico de Datos (CMBD) que es un “conjunto de variables obtenidas en el momento del ingreso y del alta, que proporcionan datos del paciente, su entorno y su proceso asistencial”. Algunas variables son administrativas (Nº Historia, Procedencia, Edad, Sexo, Residencia,Fecha ingreso, Servicio ingreso, Fecha de alta, Servicio alta) y otras de interés clínico (Diagnóstico principal, Diagnósticos secundarios, Procedimiento principal, Procedimientos secundarios, Fecha intervención) etc.

Para agrupar en un determinado GRD se usan los siguientes datos:
1. Edad
2. Sexo
3. Circunstancia de alta
4. Diagnóstico principal (CIE-9-MC).
5. Intervenciones u otros procedimientos realizados durante el ingreso (CIE-9-MC)
6. Diagnósticos secundarios que coexisten con el principal en el momento del ingreso o se desarrollaron durante el mismo (CIE-9-MC)

Esquema de asignación a un determinado GRD

A partir de los datos del CMBD los distintos pacientes dados de alta se clasifican según el diagnóstico principal en una de las categorías diagnósticas mayores (CDM). Luego se dividen en médicos y quirúrgicos y en función de otros parámetros (edad, sexo, comorbilidades o complicaciones..) se asigna a un GRD concreto.

Es interesante ver la descripción de los GRD para comprender las agrupaciones que se realizan, en este manual o en este enlace.

Ya comenté en otra nota el proyecto epSOS (european patients Smart Open Services) para implantar la Historia Clínica Digital en Europa. Los expertos españoles estarían, entre otros, en el proyecto que definiría los datos esenciales que se incluirán en la historia clínica digital resumida.

En España, los expertos señalaron a SNOMED-CT (Systematized Nomenclature of Medicine-Clinical Terms) como el lenguaje que permitiría la interoperabilidad semántica, haciendo posible la Historia Clínica Digital resumida. Cuando el Ministerio ha aprobado la integración de nuestro país en la IHTSDO (Organización Internacional para el Desarrollo de una Normalización Semántica en la Terminología Sanitaria) se ha dado otro paso para adoptar la tan necesaria nomenclatura estandarizada en esta “historia”. Porque la IHTSDO es la organización encargada de gestionar SNOMED CT.

Definiciones:

SNOMED es un conjunto de términos enumerados que intentan comunicar información en forma no ambigua. O más específicamente, SNOMED se compone de Términos + Códigos + Capacidad de representar significados mediante la combinación de conceptos.

Concepto: Unidad única de significado clínico. Es un nombre especifico completo, no ambiguo . Hay más de 315.000 conceptos activos. Cada concepto tiene: una Descripción completa (FSN – Fully Specified Name) y un Término Preferido (Término devisualización)

Descripción: Todos los términos que dan nombre a un concepto.  Hay más de 806.000 descripciones activas.

Término preferido: Palabra o frase común prevista como término de visualización, único por concepto en cada dialecto.

Relación: Es la asociación entre dos conceptos. Hay unas 950.000 relaciones específicas. Dos tipos de relaciones:
– Relaciones de subtipo. Responden a la pregunta “¿Qué clase de concepto es?” (enfermedad, procedimiento, dispositivo, sustancia, espécimen, organismo, etc.)
– Relaciones de atributo o de rol. Enlazan las jerarquías y especifican mayor grado de detalle:
– “¿Cuál es la morfología de esta enfermedad?”
– “¿Cuál es el sitio de este procedimiento?”
– “¿Cuál fue la fuente de este espécimen de laboratorio?”

ENLACES E INFORMACIÓN DE INTERÉS:

IHTSDO
http://www.ihtsdo.org
Sitio oficial de SNOMED CT, ahí se pueden consultar las licencias y se puede ver la documentación oficial de SNOMED CT en inglés (Users Guide, Technical Reference Guide).
La guía de referencia técnica puede bajarse de http://www.ihtsdo.org/snomed-ct/snomed-ct-publications/

National Library of Medicine (NLM)
http://www.nlm.nih.gov/research/umls/
Registrándose en el UMLS se puede acceder al repositorio central de SNOMED CT para EEUU, de donde se puede bajar para pruebas su versión en español, en formato de tablas para importar en una base de datos. Tambien utilizando el Knowledge server se puede navegar SNOMED CT.

CliniClue
http://www.cliniclue.com/
Es el sitio del navegador de SNOMED CT más utilizado, se pueden bajar versiones gratuitas del navegador y la base de datos con las ultimas versiones de SNOMED CT, en inglés y español. Estas bases no son editables y solo pueden ser navegadas por el navegador CliniClue.

El Atlas de Variaciones en la Práctica Médica es una publicación especializada que, en los distintos números monográficos, evalúa las diferencias en la práctica médica en España. Participan todas las Comunidades Autónomas, excepto Madrid, y hasta ahora se han publicado las siguientes monografías: Cirugía Ortopédica, Cirugía General, Atención Pediátrica, Procedimientos Cardiovasculares y Hospitalizaciones en Salud Mental,

SearchMedica.com, el motor de búsqueda líder para profesionales médicos, recibió el premio WebAward en 2008 de la Web Marketing Association. SearchMedica fue nombrada “Mejor Directorio o Motor de Busqueda”.

SearchMedica.com indexa solamente información médica autorizada, aprobada para su inclusión por un panel de expertos médicos en su editorial. Los profesionales médicos reciben la información más relevante, en forma de resúmenes de resultados. Además, desde que SearchMedica.com está soportada por anunciantes los profesionales médicos acceden de forma gratuita a las búsquedas.  Todos los resultados de las búsquedas son independientes e imparciales y contienen buenas prácticas, revisiones, y artículos basados en la evidencia escritos por profesionales de la salud.

Web Marketing Association:

Fue fundada en 1997 para ayudar a establecer un alto standard para el marketing en Internet y el desarrollo web. Con personal voluntario, esta organización se compone de profesionales del marketing, publicidad, relaciones públicas, diseñadores profesionales, de todo el mundo que comparten una pasión por mejorar la calidad del marketing y los desarrolos de sitios webs en Internet. La herramienta principal que utilizan para establecer el estandar de excelencia es a través de competiciones profesionales. Para cualquier empresa (incluida en alguna de las 96 categorías que existen) es un orgullo poseer el premio de esta Asociación.

‘Patient Keeper’, desarrollado por dos profesores del Instituto de Tecnología de Massachusetts (MIT), es un programa informático que pretende facilitar el acceso de los médicos a toda la información clínica de sus pacientes.

Desde el portátil o la PDA, estos profesionales pueden consultar las citas planificadas para el día, pedir distintas pruebas, recetar medicamentos o controlar la evolución de los pacientes. Actualmente, unos 200 hospitales de EEUU ya lo utilizan.

En un hospital, como en toda empresa, el uso de indicadores es fundamental a la hora de tomar decisiones. Es necesario, por tanto, escoger unos indicadores adecuados, que tengan en cuenta las necesidades de:
– los “accionistas” (el parlamento en representación de los ciudadanos)
– los “clientes” (los ciudadanos cuando acuden como usuarios)
– el proceso interno
– los profesionales.

La estrategia para alcanzar posicionamiento y liderazgo en el escenario en que se opera debe tener en cuenta estas cuatro perspectivas. Se trata del Balanced Scorecard (BSC) o Cuadro de Mando Integral (CMI) propuesto por Kaplan y Norton en 1990. Estamos en 2008 y creo que ni los accionistas, ni los clientes, ni los profesionales de los hospitales están demasiado satisfechos con la situación.  Y de procesos internos a perfeccionar podría contar unos cuantos…

Imagen en: http://scali.com/capitali.htm

Diraya significa conocimiento en árabe. Es el Sistema de Información Integrado del Sistema Sanitario Público de Andalucía. Permite (permitirá) que cada ciudadano andaluz tenga su Historia Clínica Digital.

Estructura de DIRAYA

El mayor impacto hasta ahora se ha conseguido a través de la “Receta XXI”  (receta electrónica) y “Salud Responde”. Ahora nos parece normal que sea posible acceder vía internet a los datos personales, o a obtener una cita con el médico del Centro de Salud. La potencialidad de DIRAYA es impresionante. A medio/largo plazo puede contribuir a revolucionar la atención sanitaria en nuestra Comunidad.

Para saber más:
(1) La historia clínica electrónica. Revisión y análisis de la actualidad: Diraya la historia de salud electrónica de Andalucía.
(2) Historia digital de Salud. Tácticas a seguir a partir del caso DIRAYA en Andalucía.
(3) Diraya revoluciona la gestión sanitaria.
(4) Electronic Healthcare, 6(2) 2007: 114-123 Moving toward a Single Comprehensive Electronic Health Record for Every Citizen in Andalucía, Spain; Denis Protti (Inglés)


Aprendizaje

El conocimiento es una capacidad humana. El aprendizaje continuo, el interés por el conocimiento, es una actitud personal. Actualmente, en las organizaciones, el conocimiento es considerado uno de los activos más valiosos, sobre todo cuando se trata de organizaciones muy “profesionalizadas”, como son los hospitales. Se trata de ser capaces de convertir datos en informacion, e información en  conocimiento, o sea, en acciones eficaces.

Y ese conocimiento se puede gestionar. Hablamos entonces de Gestión del Conocimiento, que lo que pretende es poner al alcance de cada profesional la información que necesita en el momento justo para que su actividad sea efectiva.

Cuando en la empresa, a través de la experiencia, adquirimos el conocimiento (sabemos qué necesitamos en cada momento para realizar una tarea) lo dificil es compartirlo, gestionarlo.

El problema de gestionar el conocimiento se complica por la actitud de muchos profesionales cuya intención es justo la contraria, ya que para ellos “la información es poder”.  El error se basa en creerse indispensable y en el miedo a perder “valor” en la empresa. Se crean así “bunkers” de información, que no llegan a conocimiento porque la información no se utiliza. En un hospital público, el principio de  transparencia en la gestión, apoyado en las TIC ayudarían a que cualquier profesional, cualquier ciudadano,  pueda actuar y decidir de forma correcta. Las herramientas están ahí.

Algunos Enlaces de interés
La gestión del conocimiento en las organizaciones
CANALS, Agustí (2003). “La gestión del conocimiento”. En: Acto de presentación del libro Gestión del conocimiento (2003: Barcelona)  UOC.
Universidad de los Pacientes. Conocimiento sobre salud para pacientes y familiares.
Red Andaluza de Transferencia de Resultados de Investigación (RATRI)
Red de Espacios Tecnológicos de Andalucía (RETA)
Revista de Universidad y Sociedad del Conocimiento (UOC)

La empresa de Philadelphia HX Technologies ha creado un producto para unificar la información de un paciente en distintos hospitales e intercambiar información. En algunos sistemas sanitarios, no sólo el americano, la atención sanitaria queda dispersa: cada consulta, cada prueba diagnóstica queda “guardada” en un centro sanitario diferente. El propio paciente es el único que podría disponer de su historial completo.

Con esta tecnología, se conectan organizaciones a través de la web, posibilitando la disponibilidad de la información y evitando redundancia de actuaciones médicas. En su web indican que gracias al software “Medical Imaging Management 2.0” pueden intercambiar incluso imágenes de alta resolución (TAC) y ahorrar al sistema sanitario americano unos 5.000 millones de dólares anuales.

El intercambio de información sanitaria se realiza siguiendo los criterios de IHE (Integrating the Healthcare Enterprise) la iniciativa internacional para promocionar la interoperabilidad de información sanitaria.

Proceso programado (IHE):

El Proyecto epSOS (european patients Smart Open Services) para generalizar la historia clínica digital (HCD) en Europa, pretende unificar para todos los europeos el historial de salud, de forma que, por ejemplo, los pacientes puedan acceder en el extranjero a medicamentos que hayan olvidado, agotado o perdido o puedan comunicar detalles sobre su estado de salud a profesionales sanitarios que desconozcan su lengua.

Coordina el proyecto la asociación sueca de autoridades locales y regionales, y participan Alemania, Austria, Bélgica, Dinamarca, Eslovaquia, España, Francia, Grecia, Italia, Holanda, Suecia, Reino Unido y la República Checa.

Los expertos españoles (del Ministerio de Sanidad y las Comunidades de Andalucía, Cataluña y Castilla La Mancha) liderarán tres grupos de trabajo: el que definirá los datos esenciales que se incluirán en la historia clínica resumida, el de receta electrónica y el que definirá las condiciones que deben reunir los lugares donde se pruebe el proyecto.

Historia Clínica Manual

¿Cuándo? ¿a qué coste?

El coste del proyecto es de 23 millones de euros, sin tener en cuenta (imagino) todos los cambios organizativos en hospitales y centros de salud que puede suponer. Y la duración es de 3 años.

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Otros proyectos
Podemos crear nuestra historia en internet con los servicios que ofrecen  Google Health (en fase beta) y HealthVault (de Microsoft), aunque a mí esto no me ofrece ninguna garantía. Además, ambos están en inglés. Y este es uno de los retos del proyecto epSOS: debe ser reconocible por los médicos de todos los países de la UE.

– En Econolog publican un ranking de blogs dedicados a la Economía: ranking.

Recursos para Economistas, de la American Economic Association.

Yale Image Finder es un buscador de imágenes publicadas en 34.000 artículos sobre biomedicina,  del PubMed Central (Archivos digitales de acceso libre del U.S. National Institutes of Health).

El Consejo Interterritorial del SNS aprobó, en marzo de 2007, un listado de 110 indicadores relacionados con la población, el estado de salud, los determinantes del estado de salud, la oferta de recursos, la utilización de la oferta por la población, el gasto generado y la calidad y resultados de la atención.

El marco metodológico de referencia es el proyecto ECHI (European Community Health Indicators) de la Comisión Europea.

Se han publicado datos a diciembre de 2007 de aquellos indicadores que ya se encontraban disponibles.

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De una publicación de hace tiempo, extraigo este párrafo, que expresa (mejor de lo que yo lo haría) mis impresiones al respecto:

“Dado que desde el punto de vista técnico existe el suficiente conocimiento y las bases de información para desarrollar un sistema de indicadores no exento de limitaciones pero capaz de monitorizar las dimensiones mas importantes de la atención sanitaria, tanto a nivel hospitalario, como en atención primaria y salud pública, la falta de voluntad de los diversos agentes -o la ausencia de estrategias de salud- parece el principal obstáculo para su desarrollo. Este último aspecto es trascendente porque la utilidad de los indicadores no es disponer de información, sino transformarla en mejoras de la eficiencia y de calidad asistencial. Y esto implica, básicamente, dirigir y gestionar la atención sanitaria, aspecto que no incluye sólo la preocupación por la estancia media, sino por un amplio conjunto de estrategias de mejora”.

ANALISIS COMPARADO DE LA ACTIVIDAD Y RESULTADOS DE LOS HOSPITALES.
SITUACION EN ESPAÑA Y PERSPECTIVAS.
Salvador Peiró (1), Mercé Casas (2)
(1) Escuela Valenciana de Estudios para la Salud. (2) Iasist-Solucient

La Global Reporting Iniciative (Iniciativa para la Memoria Anual) apuesta por estructurar la información de las memorias anuales de las empresas.

“Del dato a la información. De la información al conocimiento”. Es la frase de moda, el nuevo mantra. Sin embargo, en la mayoría de hospitales las memorias son una acumulación de datos dificiles de digerir. Aunque se ha mejorado mucho: ahora se suelen realizar en CD.

La Association of Public Health Observatories publica en su web la
Guía de Buenos Indicadores: comprendiendo cómo usar y elegir indicadores“, que intenta ser un recurso breve y práctico para todos aquellos que tenemos que realizar labores de monitorización de resultados.

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