“La muerte también forma parte de la vida. Morir constituye el acto final de la biografía personal de cada ser humano y no puede ser separada de aquella como algo distinto. Por tanto, el imperativo de la vida digna alcanza también a la muerte. Una vida digna requiere una muerte digna.”

“En una sociedad democrática, el respeto a la libertad y autonomía de la voluntad de la persona han de mantenerse durante la enfermedad y alcanzar plenamente al proceso de la muerte.”

Son fragmentos del preámbulo de la Ley aprobada en el Parlamento Andaduz, la primera en España que ordena los derechos y obligaciones de los pacientes terminales y da cobertura jurídica a los profesionales que los atienden.

Ian Kim