A final de septiembre se presentó un estudio que evalúa la calidad de los sistemas sanitarios europeos (33 países). En este ranking, elaborado por Health Consumer Powerhouse, España ocupa el puesto 21 (el peor puesto de Europa Occidental, excepto Portugal). Entre las categorías en las que el Sistema Nacional de Salud (SNS) se llevaría las peores notas están el acceso, las demoras, los derechos del paciente, la calidad de sus servicios online,  y su sistema de información ‘E-health’.

El informe ha generado polémica… porque la nota es un suspenso:
– El Ministerio de Sanidad español ha echado por tierra la credibilidad del mismo, entre otras cosas porque no incluye entre sus indicadores ni la universalidad en la protección de la salud ni el pago o copago de los servicios sanitarios. Por el contrario, considera como indicadores de calidad el acceso directo a los médicos especialistas o la asistencia sanitaria privada
– La Organización Médica Colegial despacha el tema rápidamente: “tras el estudio detallado del mismo, ha quedado demostrado que sus conclusiones no han sido muy acertadas”.  El estudio detallado al que se refieren es este informe de José R. Repullo, Jefe Dpto. Planificación y Economía de la Salud, del Instituto de Salud Carlos III.
– La Federación de Asociaciones para la Defensa de la Sanidad Pública realiza algunas puntualizaciones, aunque admitiendo parcialmente las críticas a las demoras.

Sin embargo, creo que sería mejor tener en cuenta alguna vez lo que el consumidor (el paciente) dice:

Acceso. Las opiniones de las Organizaciones de Consumidores se desvían significativamente de las “estadísticas oficiales” en cuanto a la posibilidad de acceso por los pacientes a sus propios datos. El acceso de los pacientes a su propia información clínica es  un derecho reconocido en España nada menos que por cuatro leyes”: la Ley General de Sanidad de 1986; la Ley de Autonomía del Paciente de 2002; la Ley de Cohesión y Calidad del SNS de 2003; y la Ley Orgánica de Protección de Datos de Carácter Personal, de 1999. Pero los pacientes no parecen estar muy contentos.

Demoras. El informe recoge si es menor de 90 días para operaciones no graves (según los últimos datos de Sanidad, son 68). El director del estudio, Arne Björnberg, matiza: “cuando no te sientes bien, una semana puede parecerte demasiado”.

Derechos de los pacientes.  Björnberg ha explicado que en los apartados como los derechos de los pacientes, los resultados se han obtenido mediante una encuesta por Internet en la que han participado “más de 70 asociaciones”, y que éstas han dado “la peor puntuación de Europa” a la categoría en la que se les pregunta por la facilidad para obtener la propia historia clínica.

Servicios sanitarios on-line y e-health. ¿Extraña que los pacientes valoren mal este aspecto?

Si el centro del Sistema es el paciente (o usuario o consumidor o ciudadano o cliente, que más da) habrá que asumir que el paciente juzgue y evalue la atención que recibe.  Algunos “pacientes ciudadanos” pensamos que para llegar a ser un actor en el sistema en la práctica, no en la teoría, necesitamos acceder al conocimiento para comparar políticas de salud, servicios prestados y calidad de la atención. El paso inicial hacia el “empoderamiento” de los pacientes sería aumentando la información a la que tiene acceso. Un paciente bien informado puede participar y decidir activamente sobre su atención médica. Si ni siquiera puede acceder a su historia clínica…