El éxito es la habilidad de ir de fracaso en fracaso sin perder el entusiasmo
Winston Churchill – Ex primer ministro británico.

El nuevo marco de conducta que deberíamos utilizar es: “Interacción frente a fracaso“. El fracaso no existe, sólo hay resultados. Fracaso es simplemente una forma de describir un resultado que uno no quería. Se pueden utilizar los resultados conseguidos para corregir la dirección del esfuerzo. Si interactuamos con los resultados mantenemos un objetivo a la vista. Si nos centramos en el fracaso accedemos a una vía muerta.

No puedo evitar citar aquí el ejemplo vivo más reciente de “fracasos”: Steve Jobs, presidente y fundador de Apple”. Cuando tenía 20 años, Jobs creó Apple. En siete años, Apple se convirtió en una empresa de 4.000 empleados y Jobs en el millonario más joven de EEUU. El primer fracaso vino con el desastre del Apple III, en 1980. Algunos meses más tarde, en noviembre de 1981, Apple lanzó una nueva versión de este modelo. También fracasó. Luego apareció el Macintosh, que no supuso el éxito esperado, así que comenzaron los problemas en la dirección, hasta que Jobs fue despedido de le empresa que él mismo creó. No perdió el entusiasmo. Su espíritu emprendedor lo llevó a crear una nueva empresa llamada NeXT, que también fracasaría, y otra empresa, Pixar, que haría historia en la industria de la animación. El azar quiso que en 1997, Jobs se convirtiera de nuevo en presidente de Apple. Entonces relanzó el Macintosh y apostó por el último gran éxito de la compañía: el iPod.

Pero mejor escuchen a Jobs contar su propia historia en la Universidad de Stanford (subtítulos en español) en este video:

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