Ahora resulta que, sin saberlo, y según alguna moderna teoría, soy (o puedo ser) una empresa: YO, S.A.

La idea es considerarse uno mismo un ámbito de gestión. Así que, como toda empresa, tengo que hacer algunas cosillas: Análisis de Situación, Planteamiento de objetivos, Control de Resultados Anuales, etc. Todo un trabajo.

No debo olvidar un aspecto crucial: debo venderme, hacer marketing, o sea, gestionar mi “Marca Personal”. Para los que prefieren términos USA, es lo que se conoce como “Personal Branding”. (ver el blog de Andrés Perez Ortega)

Alguna ventaja tengo. En esta empresa soy el jefe y el empleado. Así que me doy el día libre. En fin.